Preciosa radio antigua a válvulas de los años 40-50.
El mueble está muy bien conservado con signos propios del tiempo y el dial redondo es espectacular para onda normal y onda corta.
No es fácil saber la marca y modelo de estas radios ya que podía ser de cualquier tienda pequeña de capital de provincias que montaban sets universales en los 40-50.
En aquel entonces algunos fabricantes te vendían los componentes por separado y podías montartela tú mismo en casa, con lo que te ahorrabas una parte del coste, una radio de kit, montada por algún particular o pequeño taller.
Era muy habitual en la época comprar el chasis, los componentes y la caja a un proveedor o varios y montársela uno mismo. Son universales.
En su tiempo la mayoría de las marcas fabricaban con un mismo chasis. Solo que cada fabricante le ponía su marca.
Su valor junto con el elevador-reductor estaría entre 60-100€
ELEVADOR-REDUCTOR
¿QUÉ ERA UN ELEVADOR-REDUCTOR?
"Hace muchos años..." y realmente no tantos años, teníamos nuestras radios de válvulas en un lugar destacado del salón de casa. Junto a estas, queda también en nuestra memoria un pequeño aparato, a modo de una radio en miniatura, como compañero inseparable: El elevador-reductor.
Poco a poco fue llegando la electricidad a las casa y con la llegada de la electricidad a las casas se produce la incorporación no sólo de la iluminación sino de los electrodomésticos y, por supuesto, de la radio. En los años 40, con la radio ya consolidada en España, la tensión que producía era de 110V, igual que en Estados Unidos y otros muchos países del mundo.
Como la infraestructura eléctrica era precaria, ocurría una situación curiosa. Cada noche, cuando en las casas se iban encendiendo las luces, el sistema eléctrico no podía soportar tanta demanda, y progresivamente iba cayendo la tensión en los hogares. Las bombillas bajaban su intensidad y las radios, no recibían tensión suficiente para funcionar. Es aquí donde aparece este aparato, el elevador reductor.
Conectado éste a la red eléctrica, medía la tensión y si ésta era menor de los 110V, se podía elevar la misma. Luego se conectaba la radio a la entrada de dos orificios del elevador-reductor. Estos aparatos eran normalmente manuales, es decir, el usuario decidía cuándo subir y bajar la tensión y se regulaba por medio de la inserción de la clavija selectora en el nivel de voltaje deseado que venía determinado por varios orificios al otro lado.
De vez en cuando ocurría algún "percance": Por la noche era habitual tener que subir al máximo la tensión, Si no se tenía cuidado, a la mañana siguiente, con el elevador al máximo, se podía "quemar" la radio por sobretensión.








